—Bueno, ahora no me extraña que no tenga ninguna prisa.
Lorena enarcó una ceja, dio un sorbo tranquilo a su café, respiró aliviada y le entregó la copia de la lista que estaba sobre la mesa:
—Echa a Susana de aquí y deja ir a Leticia.
Iba a echar a Susana del Entretenimiento Águila.
La basura debería eliminarse.
Javier asintió, tomó la lista y se dio la vuelta para hacer su trabajo.
Esa noche.
En cuanto se presentó la dimisión de Jorge, Lorena la aprobó al instante.
No se perdió ni un minuto.
Al