Lorena se sobresaltó un poco y Polo sonrió, mirándola suavemente, —¿Disfrutaste de la actividad que organicé?
—Así así. —Lorena respondió.
Las dependientas se pusieron blancas al oírlo.
Polo no se desanimó por la reacción de Lorena. Sabía que Lorena no se sentiría gratamente sorprendida por la ocasión.
Sonrió y le cogió la mano, —Vale, vamos a un sitio más interesante.
Lorena se quedó sorprendida.
Polo le tomó la mano suavemente.
Teo no los seguía.
Lorena estaba de mejor humor cuando se