Ella no dijo palabras superfluas.
Juan la miró profundamente, con sus finos labios apretados. Parecía un poco vacilante, pero aun así optó por abrir la boca:
—Las técnicas de conducción en casa y en el extranjero son diferentes, y por la noche tenía mal campo visual, quizás ella no te vio ...
Por supuesto que Lorena supo a quién él refirió. Escuchando su justificación por ella, tiró violentamente su taza de café sobre la mesa y se levantó de la silla. Incapaz de contener la ira en su pecho, habl