Juan colgó el teléfono, con la cara fría, y se levantó.
—Ve a buscar a quien esté cuidando a Pedro.
—Sí—Rafael respondió inmediatamente.
Pronto.
La criada llegó, asustada.
—Señor López ...
—¿Estás cuidando Pedro durante tiempo?
El tono de la voz de Juan era frío.
La criada era nerviosa, dijo con la voz temblorosa:
—Sí ...
Juan entrecerró los ojos ante la reacción de ella, y un repentino escalofrío apareció en su rostro.
A su lado, Rafael no pudo evitar abrir la boca para reprenderle:
—Di la verd