¿Número?
¿Planeaba sobornar al presidente, que no andaba corto de dinero?
Los finos labios de Juan se fruncieron.
Lorena habló tranquilamente:—Aparte de eso, no se me ocurre una forma mejor de mostrar mi gratitud.
—Cien millones.
Juan, enfadado por sus palabras, bajó los ojos y abrió la boca directamente para avergonzarla.
Debería gastar casi todos los 100 millones que le había dado la última vez, ¿no?
Aunque no hubiera gastado mucho, ¡le sería más o menos imposible sacarlo todo de golpe!
En cua