Cuando Bruna abrió la puerta, todos la miraron de inmediato. Estaban sentados a la mesa desayunando.
- Buen día. - Dijo trayendo sus chancletas en la mano, vistiendo una remera grande de Alex en la que caben fácilmente dos de las suyas adentro y con el cabello completamente despeinado.
- Buen día. – respondieron todos.
- Subiré, me daré una ducha y bajaré para reunirme contigo en el café. - Dijo corriendo escaleras abajo.
Se dio una ducha rápida, se peinó, se puso algo de ropa y bajó las escale