-¡Bruna, despierta!
Bruna abrió los ojos lentamente y luego los volvió a cerrar cuando sintió la luz del sol. Reconoció la voz de su madre.
- ¿Qué pasa, mamá? – preguntó, aún con los ojos cerrados. Sentí mucho sueño y un poco de dolor de cabeza.
- ¡Bruna, dormiste casi todo el día! - observó Ángela.
- Debe ser la medicina. ella observó. - Todavía me estoy adaptando.
Abrió los ojos y trató de mantenerlos así.
- Es hora de adaptarse a las drogas. Necesito levantarme.
- Yo no quiero. ella respondi