La familia Carusso contrató un investigador privado para intentar localizar el lugar donde Antonella tenía prisionera a Karoline, pero era como buscar una aguja dentro de un pajar, por más que buscaban, no encontraban una sola pista, mientras tanto, hacían creer a la loca mujer que era bien recibida en la familia, la esposa del primo de Donatello le pidió perdón, la engañó haciéndole creer que quería ser de nuevo su mejor amiga.
—Claro que te perdono, sabes que solíamos ser las mejores amigas.