Más tarde cuando Isabella estaba ya más tranquila, se encontraban en el salón principal de la mansión Carusso, Don se encontraba sentado en un sofá, mientras Isabella estaba parada frente a la ventana, su mirada estaba perdida viendo hacia el jardín, Don estaba preocupado por ella.
—Isabella, necesito hablar contigo, hay algo importante que debemos discutir.
—¿Qué sucede, mi amor? —Isabella se giró hacia él, sabía perfectamente que estaba preocupado por ella, la situación que estaba pasando era