En los días siguientes, Cedric se dedicó a ofrecer los autos, muchos hombres fueron a verlos, pero no los compraban por el precio excesivo que estaba pidiendo, no sólo no respetó el precio que pusieron los valuadores, sino que además aumentó demasiado el precio.
Cedric era un hombre terriblemente grosero con las personas que no accedían a pagar los altos precios.
—¿Entonces a que ha venido? ¿A hacerme perder mi tiempo? Salga de aquí inmediatamente, no estoy para estar tratando con personas que