Aquella mañana era diferente, Emma estaba emocionada pues dentro de unas 5 horas, finalmente tendría su reencuentro con su amado Dante. Se había maquillado un poco, se había colocado el mas bonito vestido en el que aun entraba sin problemas, y su largo cabello rubio lo había recogido en una preciosa trenza que le colgaba a un costado de la cara y caía con suavidad sobre su hombro.
Ezra había comprobado cada punto cercano a la residencia Dogaru, no había peligro alguno, y tambien estaba feliz po