El otoño había comenzado y el viento se sentía cada vez un poco mas helado. Las hojas de los arboles comenzaban a colorearse de tonalidades rojizas y amarillentas, haciendo de la vista de los árboles un hermoso espectáculo para la retina de cualquier. Esa mañana, caía una ligera lluvia en la ciudad, y Emma miraba como las gotas se estrellaban contra el pavimento del estacionamiento de aquella clínica en la que trabajaba. Aquellos días habían sido relativamente tranquilos, no había visto mas por