Aquella mañana sabía a gloria. El clima, cada vez un poco mas frío, resultaba bastante agradable para una mujer embarazada. A pesar de algunos pequeños chismes que se habían desarrollado en torno a Emma debido a los intentos de su gemela para desacreditarla, la rubia se sentía bastante bien. Dante era un completo amor, se la había pasado consintiéndola, casi asegurándose de que estuviese entre suaves nubes, la estaba cuidando con tanto esmero, que se sentía en un dulce sueño. Acariciándose el v