—Dante…serás tu mi heredero, siempre quise que tu lo fueras desde que tu padre dejo este mundo para estar en paz con dios…sin embargo, conozco a Ciacco, y aun cuando ya le he informado mi decisión, se que no quedara conforme, así que ten cuidado…una cosa más, cuida bien de la dulce Emma, es una buena mujer, y se que serás muy feliz a su lado, no la pierdas hijo —
Aquellas palabras dichas por su abuelo lo habían dejado con un sentimiento de satisfacción, pero tambien, de preocupación. Era mas q