Un par de escalones tras ellos, se extendía una sala pequeña y blanca de varias piezas, con cojines en negro que resaltaban elegantemente, había delicadas cortinas dejando entrar la claridad exterior y exhibiendo los verdes jardines; un par de lámparas sobre los burós y una vistosa mesa de centro, al fondo, se apreciaba una pequeña cantina con variedad de vinos y copas de cristal reluciente, y al costado de ésta, un amplio corredor que llevaba una puerta secundaria que era dirigida a una secció