Emmy
El reloj de la pared de la cocina en la terminal del norte marcó las dos de la tarde, y sus manecillas de plástico avanzaban con un clic ruidoso y mecánico que parecía volverse más fuerte cada vez que la lluvia amainaba afuera.
Max había terminado la masa para el pan. Descansaba en tres recipientes grandes de plástico blanco debajo de la mesa de preparación, cubierta con paños de cocina húmedos para evitar que la superficie se secara antes de que comenzara el turno de horneado de la tard