Quise explicarlo, quise decirle que no era el modo de conservación, sino el de congelación. Milena había cambiado el modo secretamente. Pero hasta que se fue, no pude articular una sola palabra completa. Hacía demasiado frío, mi boca estaba llena y no podía decir nada.
Me causaba gracia ver a Fernando tan perturbado. Fernando, te devolví mi vida, ¿qué más quieres?
Fernando recibió dos correos. Uno era el análisis de la prueba de embarazo que envió, mostrando mi ADN. Fernando sonrió amargamente y