—Kenneth, perdóname, sé que odiabas cuando te llamaba Paul, odiabas ser mi hermano, tú volaste muy alto, y yo, ¿Qué hice? ‘¿Te robé la vida? Soñaba con el día en que estaríamos juntos que seríamos los gemelos Miller, como antes, pero eso nunca volvió, el tiempo nunca regresa. Ahora, mi mente y mi corazón están en una encrucijada, ¡Perdóname! ¡Oh, Kenneth, lo siento tanto! Debí vengar tu muerte, debí ser valiente. Pero… ¡Me enamoré! Renunció a esto, y me duele. No puedo hermano, dime que donde es