Fedora y John se quedaron en la clínica, mientras Olivia llevó a dormir a su bebé, era demasiado pequeño para estar ahí, y estaba agotado.
—¿Cómo está Amy?
—Mejor, todo lo que pasa es por mi culpa, mad… Fedora.
Ella tomó su mano.
—¿Sabes? Cuando supe que tú existías, fue cuando Kenneth era mayor, tendría unos quince o dieciséis años, cuando llorando me lo confesó, si lo hubiese sabido antes, yo te hubiese adoptado también, perdóname, John, por no poder hacerte feliz como a Kenneth.
John la