Mundo ficciónIniciar sesión—Así es —confirmó él con una leve inclinación de cabeza—. Pero no será pronto.
Doña Beatriz lo observó en silencio unos segundos. Luego sus ojos, afilados como cuchillas, se posaron en su hijo.
—¿De verdad estás hablando en serio con esta mujer, Alejandro?—Sí —respondió él con firmeza.
—¿Has investigado su pasado?
—El amor







