(POV Kyler)
La luz de la mañana entraba de forma generosa por el gran ventanal del comedor de Liam y Maya. El olor a café recién hecho, tostadas y frutas llenaba el aire, intentando camuflar la tensión que todavía vibraba en mis nervios. Me había quitado la camisa clerical para no mancharla más, y llevaba un suéter prestado de Liam que me quedaba algo ajustado. En la mesa, el caos matutino era total: platos de cereales medio vacíos, risas y pequeñas manos intentando alcanzar la mermelada.
Sent