Mundo de ficçãoIniciar sessão―No necesitas refutar. Diga lo que digas, sé que debo andar con pies de plomo a tu alrededor. Tú jamás perdonas a un traidor ―dije, decidida.
Siempre respeté el pensar de Derek e hice lo posible por buscar su perdón, ya que reconocía mi propio error. Pero era muy ingenua. Él jamás me perdonaría. La clase de gente como él y el señor Martín (prestamistas), no conocían la consideración.
<






