Mundo ficciónIniciar sesiónSentía las manos de Derek sobre mi cuerpo, tanteando con desesperación. Lo que no sentía eran mis pies. No había dolor, no tenía ninguna sensación. Bajé la vista y fui consciente de los latidos de mi corazón.
Mis pies estaban bien, sin sangre, sin heridas. Los moví, porque aún no podía creer lo que veía. «Estaba bien» A Derek eso no pareció serle suficiente, me quitó el calzado y pasó su mano por la zona. Al confirmar mi estado, l






