Mundo ficciónIniciar sesiónHabíamos terminado de desayunar y Derek se puso a mandar mensajes.
―Ya me tengo que ir, pequeña ―dijo tras guardarse el celular en el bolsillo.―Ya era hora que fueras a trabajar. A este paso ibas a terminar en quiebra ―dije con ironía, tomando de mi taza de café.―¿No me extrañarás mientras no estoy en casa? ―Pellizcó mi mejilla.Fingí el mayor gesto de fastidio que pude, aguantando las ganas de reírme.―No, para nada.―Mentirosa ―Se levantó de la silla y






