Mundo ficciónIniciar sesiónAmbos seres malignos avanzaron hacía nosotros con paso decidido. Carla me tomó del brazo.
―Entre a la mansión, señora Erika. Nosotros nos encargamos.Me mantuve plantada en mi lugar y crucé los brazos. Me negaba a entrar y dejar que otros lucharán mis batallas. No podía dejar intimidarme por estas malas personas. Ahora era Erika Fisher y tenía que defender mi hogar.―No es necesario, yo me hago cargo.De pronto, varios guardias y personal de limpieza formaron fila detr






