Mundo ficciónIniciar sesiónHabía un grupo de violinista tocando en un rincón del comedor. La mesa era gigantesca y larga. No estaba bromeando, acá cabían como veinte personas. Horacio estaba sentado a la cabeza y nosotros a los lados. Los empleados traían los platillos y según dijo el patriarca, es una cena de doce tiempos. ¡Doce! Ni siquiera sabía que esa cantidad de platillos era apropiado. Sin contar que cada plato consistía en un solo bocadillo con nombr







