Capítulo 101: Mensaje contundente.
No tuve que esperar mucho para que Erika se quedará dormida, en menos de diez minutos la pastilla hizo su efecto y se encontraba de lado, respirando lentamente, con su cabello cubriendo parte de su rostro.
Tuve que bajarme de la cama lentamente. ¿Por qué? Porque quise, ya que Erika no se iba a despertar por eso. La arrope hasta los hombros y la contemplé durante un breve segundo, observando lo que habían hecho con mi mujer, en quien la habían convertido, como la habían reprimido.
Había cambi