Aún escuchaban los gritos de Elisa. El abuelo llegó del jardín, intentó ir hacia los gritos, pero Sonia lo detuvo.
—¡No, padre! Debes saber la verdad. Dilo todo, Ana.
—Abuelo, descubrí que Elisa mató a su esposo anterior.
Los ojos del hombre se abrieron enormes.
—¡Y mira esto! Es idéntico a mi hermano, el esposo de esa mujer es idéntico a Leander.
El anciano tomó la foto, mirò tal imagen, pero la màs asustada era Sonia.
El abuelo tomó esa foto, luego mirò a Sonia, ella intentó fingir que todo es