—¿Elisa, estás ahí? —exclamó Rafael.
—Sì… ¿Esto qué significa, Rafael, ¿quién es el culpable de lo que pasó con mi esposo?
—Necesito verte. Tengo una cita en el orfanato de Chaise, tengo entendido que tu esposo creció ahí.
—¡Sí! Quiero ir, por favor —suplicó.
—No solo eso, Elisa, también he pedido una petición para exhumar el cadáver de Lisardo Expósito, y tú debes autorizarlo.
Elisa sintió que su corazón dio un vuelco.
—¡¿Qué dices?! ¡Dios mío! Eso sería necesario, así sabía exactamente que Lis