—¿Qué es lo que dice? —exclamó Elisa.
Un hombre apareció enseguida.
—¿Qué sucede? ¿Quién es ella?
—¡Ella dice que nuestro hijo donó su corazón!
—¡Sì! —exclamó el hombre bastante nervioso, la mujer a su lado le mirò incrédula.
—¿Qué dices? —soltó la mujer con perplejidad, pero el hombre tomó el brazo de su mujer y cerraron la puerta en el rostro de Elisa.
Ella se quedó perpleja. Pero, unos minutos después, el hombre abrió la puerta.
—¿Qué es lo que quiere? —dijo de mala gana.
—Quiero que me diga