—¡¿Qué hiciste, Elisa?! ¡Mataste a mi madre! —exclamó Leander con la voz rota.
—¡Ella no es tu madre! Ella es una farsante, tú eres adoptado, Lisardo es tu gemelo…
Elisa fue llevada casi arrastras hasta el auto de policía, la mirada de Leander estaba horrorizada, mientras los paramédicos, recién llegados, luchaba por salvar a Sonia Moctezuma.
El hombre estrujó sus cabellos.
—Lo siento, señor, le dije que esa mujer, Elisa, estaba loca, no quise matarla, pero ella actúa como una desquiciada.
Lean