—¡¿Cómo pudiste hacer que criara a ese bastardo hijo de esa m*****a?! —bramó con furia.
El hombre le mirò incrédulo, jamás pensó que se pondría así.
—¿Y qué debía hacer? ¡No podía matar a dos niños! Pedí que mataran a la mujer, pero eran solo dos bebés recién nacidos. No pude hacerlo, ¡era demasiado!
Sonia abofeteó su rostro, mientras tocaba su abdomen con dolor.
—¡Imbécil! Lo arruinaste todo, si saben que Leander es hijo de Viridiana…
—¡Cállate! ¿Cómo se van a enterar? Además, querías un bebé