La Navidad fue en Brooklyn.
No fue una decisión que nadie tomara en voz alta. Fue la conclusión natural de que Robert tenía dos meses y que trasladar a Robert a cualquier otro lugar en su primera Navidad era mover el centro de gravedad equivocado. El centro de gravedad correcto era donde Robert estaba. Y Robert estaba en Brooklyn, en el apartamento del cuarto piso con la estantería de siete metros y el árbol del patio que en diciembre ya no tenía hojas pero que seguía siendo el árbol al que Rob