Mundo ficciónIniciar sesiónEl trayecto duró dos horas.
Dos horas de carreteras cada vez más estrechas. De Manhattan a suburbios. De suburbios a pueblos pequeños. De pueblos a bosque denso que se tragaba el camino.Nathan conducía. Había insistido. Torres quería venir, pero Nathan lo había dejado coordinando la seguridad de Lucas con el equipo en Connecticut.
—Si algo nos pasa —había dicho Nathan—, quiero que alguien en quien co







