Olivia presentó el libro en Columbia un miércoles de febrero.
No en el aula grande. En el espacio del taller de escritura donde había pasado los lunes desde marzo del año anterior: la misma sala con las sillas en círculo y la pizarra que el instructor borraba al principio de cada sesión y que ahora tenía en el centro el nombre del libro y debajo la pregunta con la que Olivia había decidido abrir la presentación.
Helena fue. No como periodista. Como hermana.
Nathan lo supo porque Helena lo llamó