Dania.
Cuando su lengua mojada pasa de mi hombro a mi cuello, siento mis paredes contraerse. Estoy tan mojada, sensible. Desde el momento en que me pegó a su pecho para ocultarme de los demás, mi deseo hacia él aumentó.
Entonces siento un aura diferente rodeándome, es más fuerte, como un potente calor que brota de la piel de Leander. Para cuando me giro para verlo, casi jadeo internamente. Porque puedo reconocer los ojos de Leander y los de Near aunque sean muy parecidos; los de Leander son colo