36. Nobleza
El rostro de molestia de Jayden cada vez que le digo Jay Jay no tiene precio. El tener que contener las ganas de reír ha sido la parte más difícil en todo este plan, y debo admitir que hacerlo rabiar me gusta. Además que el haberlo cogido por sorpresa, siendo él quien siempre se encarga de sorprenderme a mi, me hace sentir triunfante. Sin embargo, a medida que vamos avanzando hacia el aeropuerto, los nervios que habían estado en pausa parecen resurgir con renovado ímpetu.
Giro un poco el rostr