Aun roja se sintió indecente. ¿Qué clase de pensamientos eran esos? Incluso aunque podría atribuir sus sueños al trauma constante de la intensidad de su aprendiz contra ella, su mente era su mente.
Sacudió su cabeza —Nada
—¿Nada? Solo espero que la persona del sueño fuera yo —mirada tranquila y vigilante
Selene no tenia experiencia en este tipo de cosas. Pero no era ingenua. Había visto libros de textos sobre estas cosas, quizás de ahí saco cada imagen reproducida en su cerebro.
—Cállate. —solt