Capítulo 15: Dormir contigo.
Sus ojos se llenaron de lagrimas al verlo y vacilo —perdóname… —se discúlpaba como si fuera ella quien lo hubiera matado —esto… esto no es real…
—No. No lo es —contesto calmado —es solo una ilusión —se miró en el espejo, pero en su reflejo podía verse la verdadera forma del monarca, el de la edad más madura.
La magia no engañaba al espejo, solo a los ojos humanos.
—Es… es bueno… ¿Cómo lo haces?
Este la miro y le sonrió, y aquel gesto grabado en su memoria por siempre hizo que el corazón de Sele