Primero hubo desconcierto, aunque también extrañeza.
Ella jamás había besado a nadie, genuinamente nunca había sido besada por nadie.
Y lo primero que pensó fue que esto era raro. Una sensación húmeda y extraña. Pensó también que las narices estorbaban en un beso. ¿para que estaban ahí?
Trato de alejarse, pero las manos de su aprendiz lo impidieron.
Tenia frio, pero la sensación de aquel beso generaba una calidez extraña junto con la cercanía de su cuerpo mojado pegado al de él.
—R-reined… —jade