Se encontraba perdida, a Rosi no le quedaba otra alternativa que aceptar el chantaje de Natalia, estaba consiente de que no podía regresar a su vida de antes, tenía que renunciar no solo a su bebé recién nacida, si no además a su mansión, a su hija Alicia y sobretodo al amor de Galeano.
Natalia no era nada tonta, y redactó un documento que obligó a firmar a Rosi, en donde ella de forma voluntaria cedía todos los derechos de su pequeña bebé a Galeano y a Alicia.
Y decía de forma explícita cual