Había sido un día verdaderamente agotador. Rosi había asistido a los servicios funerarios acompañada de Antonio, tal como él se lo había impuesto.
Fue una jornada larga en la que tanto Galeano como ella tuvieron que disimular ante todos los presentes que no pasaba nada más allá del dolor por la pérdida de Raúl.
Sin embargo, para Rosi, la situación era especialmente estresante. Galeano aún no sabía que Antonio estaba al tanto de su relación y, además, del embarazo. La noche había caído y ya tod