—¡Si no vas a ceder y me seguirás despreciando sin hacerte nada, entonces yo te daré motivos para que me odies para siempre!— Su puño fue directo a su vientre bajo una y otra vez. Jade experimentó un shock debido al dolor, donde la respiración le faltó y con otro golpe que sintió gritó esta vez.
—¡Ahhhhhhhhh!—
—¡Elegiste que muera este bastardo!— otra vez le pegaba y otra vez, haciéndolo con dureza, pegándole tan fuerte que el grito se quedaba en su garganta y cuando lo podía soltar era doloros