Como siempre papá tan generoso, por eso lo adoro siempre ayuda al que no tiene a nadie para instruirse. Ambos levantamos las manos junto a otro grupo. El profesor nos separa de los que no poseían arma y comenzó a poner a prueba las armas.
—Harvey Wood. —Harvey sostiene su arma, inhala profundo antes de pasar al frente. —Así que mataste a un lobo —murmura el profesor viendo un libro que tenía en su mano. —Bien.
El profesor llama a tres chicos nuevos y les ordena pararse firme sin mover un músculo, en sus cabezas coloca un hongo en cada uno. ¿Pero que rayos, están muertos?. A muchos nos lleno de pavor ya que eran tan pequeños comenzaron a murmurar que fallaría y que los chicos estarán muertos.
—Ese hongo tira una leche y está de cabeza, debes lograr quitar el hongo de sus cabezas antes de que la leche del hongo comience a salir y los mate. Tienes dos minutos para hacerlo.
—¡¿Qué?!. Eso está permitido..
Todos comenzaron a asustarse por lo que dijo el profesor, asustada, completamente obs