21: Como en los viejos tiempos.
Narrador.
En cuanto Fabiola cierra la puerta tras ella, se siente sofocada. La idea de estar a solas con él en una habitación quién sabe por cuánto tiempo, la hace sentir nerviosa.
Para cuando ve a Diego intentar sentarse en la cama de Sarai, Fabiola le hace una seña para que no lo haga. Diego va al pequeño sofá y ella llama a Sarai.
Necesita saber a qué hora volverá. No lo acostará a dormir allí sin su permiso.
Pero llama y esta no responde.
—No volverá esta noche —le dice el ojimiel, lanz