Cuando despertó al día siguiente, tuvo un agradable desayuno con su familia y amigos, y pasó un poco de tiempo con su hermana y los gemelitos antes de que ella los dejara con su niñera y accediera a su invitación para ir a conocer a Meri.
Se sentaron junto a ella en el establo y la acariciaron suavemente mientras conversaban, seguían teniendo mucho por lo cual conversar hasta ponerse al día.
—Así que el descerebrado de tu marido aún no ha podido conocer a su adorable descendencia, ¿eh? —comen