Al día siguiente, Kairi y Kenny se pidieron disculpas mutuamente por lo que había pasado, él por decir que su marido quizás estuviera muerto y ella por haberlo abofeteado.
Kairi se sintió especialmente mal por haber abofeteado a su mejor amigo, que siempre fue un chico tan dulce y bondadoso, pero él le aseguró que no se preocupara y que de todos modos aquello había servido para que Nita cuidara de su mejilla inflamada no solo con métodos medicinales, sino que también dándole un beso en la mej