Estoy saliendo del bar cuando recibo la llamada de Solange.
—Amor, ya estoy lista, puedes venir a buscarme.
—Sí, ya estoy saliendo para tu casa.
—Te espero en el estacionamiento.
Está bien, en diez minutos estoy allí.
Yo creo que tardé menos de diez minutos.
Ya con Solange dentro del carro, me relajé un poco.
—A tí te pasa algo, te noto extraño. ¿Volviste a ver a Ivanna?
—Sí, me amenazó con decirle a la niña lo nuestro.
—¡Ay! mi amor, yo siento q