El sonido de la alarma me despertó, lo puse antes de la hora programada para que me diera tiempo de ir al hotel a cambiarme de ropa.
Me muevo lentamente en la cama para no despertar a Solange, pero ella me siente y abre sus ojos.
—Buenos días mi amor.
—Buenos días mi rey.
—¿Cómo amaneciste, te sientes bien?
—Perfectamente, cuando duermo contigo, amanezco muy bien, ¿ya te vas?
—Sí amor, tengo el tiempo justo para ir al hotel a cambiarme y luego irme a la univer