Las semanas siguientes estuvieron llenas de días cálidos y amaneceres tranquilos. Daniela estaba con Víctor recorriendo la empresa donde comenzaría a trabajar y había una reunión en una hora para presentarla como una de las directoras generales.
—¿Estás seguro de esto?
Víctor le sonrió.
—Tú me darás cuentas, así que es tu problema…
Ella sonrió negando.
Sus hijos ya habían comenzado el colegio, y todo parecía andar bien.
—Eres un estratega por excelencia, a veces me pregunto si no fue un plan de